10.4.14

ENTUMECIMIENTOS

Leeme, para que mi vida continúe preñada de luz de luna


Tan atroz como observarse desde veredas paralelas.

RESPONSABLEMENTE

El orbe expone la iniquidad de mi inconstancia.

Borrador; sin correcciones. 



R. SCHUMANN
"In der Nacht"
Fantasiestücke, op. 12 (1835)

31.3.14

Cordero de Dios

La oveja se descarría para llamar la atención del buen pastor. 
El hijo se prodiga para que el padre solícito le corresponda.
¿Intuye el pecador la predilección que la bondad tiene por los desvalidos?
Acaso la culpa no sea otra cosa que una imperiosa y capital necesidad de amor.



Perdónalos, porque no saben lo que hacen.
Perdónalos, porque no saben lo que repiten.
Perdónalos, porque no saben que repiten.

Pues la Sabiduría de la repetición está reservada a los inmaculados. 

23.3.14

EXORDIO


Ahora estoy convencida de que el espíritu anticipa sus estigmas. Anticipa: transige, persevera, apetece, participa. Cada huella mantiene la memoria del dolor, y sólo en el dolor el espíritu se conoce (se distingue). Sufrimiento y oscuridad nos resultan necesarios para ver. La alegría nos escinde de nosotros mismos, nos arroja para conectarnos con el todo, violentamente, con lo otro.
Hablar de uno mismo es tarea ardua, porque al dolor le complace mostrarse en metáforas. De ahí mi adhesión enfermiza a la literatura y al cristianismo. Ay, el poder de lo simbólico ha hecho estragos en mi ánimo...
    

He conocido la pérdida del horizonte, algo terrible mas no privativo. He asentido a lo valioso, admití los referentes, pero sin acatar los mandatos. Soy una huérfana de linaje en este mundo, cuesta seguir caminando sin el anclaje que fueron mi padre y mi madre. Tal asunto parece una revelación, aunque en verdad es el brote de una semilla que yo misma he cultivado desde décadas.


Siento empatía con los suicidas, lo cual es extraño. La tendencia a la autoaniquilación abre una muralla entre los seres, es la soledad en su estado más puro. Entre suicidas (o mártires) no hay posibilidad de encuentro ni comunicación. Y sin embargo... algo indefinible me atrae hacia los despreciadores de la vida, tanto como me espantan los guerreros de los instintos. Considérese ese espanto como admiración y envidia.


Si deseo con desesperación la luz y el gozo es porque perdí (¿abandoné deliberadamente?) los senderos que llevan a ambos. O los ahogué en mi corazón con la filosofía, quién sabe. Existen pretensiones irrecuperables. Quizás mi fe se debilita con los años y los acontecimientos, o mi fe es una fantasía adolescente. 


[acaso cuando él lea esto se pregunte por qué no le hablé sinceramente de los demonios que me acosan. 
Y es porque mi almita funciona así: repitiendo congojas al vacío de la escritura, como un eco de lo mismo] 

23.3.13

ἐξορκισμός


Escribir. Por deseo, por necesidad, por elección.
Escribir. Para redimirme, para desvanecerse, para fluir al no lugar.
Escribir. Cansinamente, con desesperación, en éxtasis, como conversa.
Escribir. Cuando la duda, porque no estás, en la resquebrajadura de la rutina.
Escribir. Animada por el alcohol, inspirada por lo reprimido, absorta ante el talento.
Escribir. Esto ambulante…

HARRY CLARKE 
The Year's At The Spring, 1920 

2.7.12

A LA MÍNIMA EXPRESIÓN

"me dejo atravesar, soy como un túnel donde pasa el tren"

M. ENCKELL Diana y Endimión, 1921

Algo estranguló la carcajada en el medio del salón principal, y desde entonces ella me acompaña a cualquier sitio adonde me desplace: la calle, la oficina, el templo. Hasta en los valles de Morfeo logra infiltrarse, la muy herética.
Comienzo a experimentar eso que algunos padecieron conmigo, pero (estimo, ahora) amplificado. Me esfuerzo en el desposeimiento y todo este tiempo seguía suspirando por un vacío que lo desprecia. Me purifiqué de luz -quemándome los deseos-, mientras él suplicaba su propia ausencia.
Podría desnudarme de este dolor que es un lujo (una vulgaridad), para que otros se arropen en él, si les conviene a su necesidad. La situación será la misma que mi ignorancia de hoy, aunque los techos se eleven y el patio se extienda en un bosque místico. Nadie puede trocar manchas de humedad o cañerías deficientes por unas migas de misericordia o un hálito de providencia.
No voy a huir, es una decisión. Me devastaré hasta la unidad ínfima, desapareceré sin pompa. Tan sólo resistirá en el aire esa alegría que jamás se dejó conjugar en grafitis. A la alegría de mis años infantiles me estoy refiriendo...
  


G. MAHLER Sinfonía Nº 3
VI. Langsam. Ruhevoll. Empfunden

29.4.12

ENÉADA DEL SALADO



2003 - 2012

¿Otro más?
Sí.
¿Hasta cuándo?
Hasta que la paciencia de los pocos fulmine la indiferencia universalizada, 
evaporando tantas incesantes lágrimas

CARLOS GUASTAVINO (santafesino, 1912-2000) 
Tres romances 1. Las Niñas de Santa Fe; 2. Muchacho Jujeño; 3. Baile en Cuyo
Martha Argerich y Mauricio Vallina
(intérpretes)

13.4.12

DOXOLOGÍA ERRÁTICA

Agios O Theos

Agios Iskyros

Agios Athanatos, eleison imas.

Sanctus Deus

Sanctus Fortis

Sanctus Inmortalis, miserere nobis.

Santo Dios.

Santo Fuerte.

Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Responsorio del Liber usualis missae et officii


A veces su voz me exhorta desde la totalidad, con ese lenguaje vibratorio de las piedras de una caverna antiquísima.

De pronto, su silencio es opresivo. Y así mi fe evoluciona espasmódica, sibilante casi.

No se trata de torpeza, es el corolario del hundimiento que provoca su Distancia tan cercana.

Confirmación de esterilidad, me deja pobre sin frutos que ofrecer. Será que el vacío me retumba en la matriz, justo donde la cerrazón hace eco…

A contrapelo del temor, me dejo obsesionar por cualquier forma de aniquilamiento. Lo hago por desprecio a los gurúes de la autoayuda. Desde los cuatro puntos cardinales, ataques de repetición desvergonzada. ¡Qué poco somos, cuánto nos consideramos!

Se ríen los muchos, porque mi conducta les resulta exótica. Intento de explicación: como su expansionismo me cohíbe, voy huyendo por los pasillos de la trivialidad. Sin dejar de creer –al mismo tiempo- en formas superiores de progreso. Todo muy esquizoide.

Ya lograré descifrar estas ataduras. Al principio, y al final, sempiternamente, la implosión de la energía oscura en mí.

4.1.12

Ballestrinque

RARA SUSTANCIA
Mi especie no es del agua ni del fuego, ni del aire o la tierra, solamente,
sino cuando me fijan a los muestrarios que yo sé con herrumbrados alfileres.
Pero desde mi lado y a deshoras
y en esos días en que se levanta la tapa del momento y se distingue el fondo,
si me arrancan mi capa de espesor y me dejan a oscuras sin el amparo de mi nombre,
verán que pertenezco a esa extraña familia de las metamorfosis transparentes,
a ese orden inconcluso que se fija a un color como a la sal del mundo
o que toma la forma de aquello que contiene,
así sea una llave, así sea una ausencia.
Basta que una palabra me atraviese de pronto lado a lado,
sobre todo si es siempre, sobre todo si es nunca, o acaso, o demasiado,
para que quede impresa como una quemadura hasta el subsuelo de mi anatomía.
Porque así es mi sustancia: un animal oculto en la espesura,
incorporando huellas, humaredas y soles a la hierba que pasa entre sus dientes.
Yo devoro el paisaje, cada trozo de eternidad instantánea, con mi propio alimento.
He copiado visiones que me son más cercanas que mis ojos,
imágenes ardientes como incrustaciones de vidrio en una llaga.
Y no es por atesorar oscuros esplendores de mendiga tras avaros recuentos.
Es por las comuniones del contagio,
por vocación de apego y de caricia aun frente a un adiós, a un adiós imposible,
que me dejo invadir por cosas tan remotas como un país en el que nunca estuve,
que según se me mire soy un tatuaje al rojo,
un farol oscilando en un andén donde se queda envuelto por la niebla mi destino,
una puerta entreabierta por la que se cuela una ráfaga fría que me convierte en soplo,
casi en nadie.
Pero jamás consigo estar completa; no logro aparecer de cuerpo entero.
¿Y en qué consistirá esta naturaleza inacabada
que vira sin cesar hacia otros brillos, otras fronteras y otras permanencias?
¿Cuál podrá ser mi reino en esta mezcla, bajo esta propensión inagotable
que abarca mucho más que las malezas, los plumajes cambiantes y las piedras?
Tal vez el reino de la unidad perdida entre unas sombras,
el reino que me absorbe desde la nostalgia primera y el último suspiro.


OLGA OROZCO La noche a la deriva (1984)



LEONARDO DA VINCI


En lo otro, uno

19.11.11

CONFINAMIENTO TRASCENDENTAL

J. M. BASQUIAT
Evelyn Hofner, 1980 (para revista Vogue)

EDU LOBO “Reza” 5na Bossa (1965)


¿Y si el otro fuera una creación del espíritu espantado por la radical soledad de la existencia?
Un monstruo para aplacar a un engendro ¡vaya insensatez!

28.9.11

MISERERE

Ron,
limón,
azúcar,
menta.
Por las cavas de lo innombrable
el fermento galopa despiadado.
Su fórmula, eficaz,
hace retornar lo reprimido
arranca los velos
(de eso que necesita seguir ocultándose)
deshidrata la voluntad
acelera las abrasiones morales.


Ascesis
rigurosidad
autosuficiencia
impudicia.
O la súplica:
"cor mundum crea in me,
et spiritum rectum innova in visceribus meis"

24.9.11

GRAVEDAD. "Orgullosa resaca del Universo"

II. Quasi variazione
S. RACHMANINOV Trio Elegiaco No. 2 Op. 9 (1893)


Nietzsche, Balzac, Kierkegaard. Hallar la cita que funcione como una batuta mágica, imponiendo armonía en el caos. La realidad es muy distinta, ínfimo crustáceo con pretensiones de pensante: se trata de deleitarse en las tensiones, permanecer inconsciente en el bamboleo. Contrapuntos, desfases, disidencia, cacofonías: el condimento de la vida. Sal de la tierra, luz del mundo. Sin embargo, las transformaciones responden a un Patrón Rígido y Contundente. Los abismos se abren aquí y allá, independientemente de lo que haga tu derecha (severa) o tu izquierda (tolerante). Recurro a la inmensidad siempre silente y salmodio con el rey hebreo ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides?.
La sastrería impecable, la oratoria, la publicidad, las viles alianzas. La vanidad es el sustrato del que se nutre la ilusión, y así se garantiza la estabilidad del teatro del Absurdo Humano con su cartelera de personajes, guiones, producciones estelares. El telón jamás cae.

******

Es probable que mi repugnancia a lo físico esté en conexión con la fobia a los espejos. Por eso de la conciencia como reflejo de una Autoridad Invisible, supongo. Fatiga, recurrencias, ignorancia, temor de Dios. No hace falta que me expliques. Hay placebos que funcionan. Me desperezo y tomo los 25 gr de topiramato: la de hoy será una noche impetuosa.

17.9.11

ARAMEO

Vuelve la culpa siempre en septiembre, con sus nubes embudos de desechos de decisiones y destinos. He ahí al corazón, sacudiéndose en vórtices que simulan multiplicarse a un infinito irresistible. Cuadragésimo quinto aniversario, las mismas máximas. Cuidado con la vanidad del dolor, con su veneno de sostenido infierno. Fidelidad al autodesprecio, única estrategia para prevenirse de la adulación ajena. La ofensa no yerra, y además fortalece.
Este mundo es inhóspito para mi alma, porque ella es una extranjera de Otros Universos.

30.6.11

PISTAS [no hay nada mejor que casa]





PABLO DE SARASATE Capricho Vasco Op. 24



J. M. WHISTLER Nocturne in Black and Gold: The Falling Rocket, 1875






PABLO DE SARASATE Oración y nana Op. 17

Signos de tu presencia
fundamento de mi gloria

30.5.11

CONTEMPLACIONES. In conspectu Dei

ANÓNIMO ROMÁNICO siglo XII La mano de Dios
Pinturas del arco triunfal del ábside "Saint Climent de Taüll"
Museu d'Art de Catalunya



Preludio al silencio

No gastes al tuntún más estampillas

-aquí llamadas sellos

ni tinta papel pluma sobre y fósforo

oh amador del silencio.

No gastes tu literatura

con quien no entras en entendimiento.

A los que oír no quieren no les grites

ni discutas con los que tienen miedo

de la verdad, que la verdad es cosa

tan escasa y valiosa en estos

bienaventurados

tiempos

que no hay que desperdiciarla

con los a ella poco abiertos

con los que no la hambrean día y noche

con fauces de silencio

con los que no sabían -ni sabrán

que tenías corazón en el pecho.

Déjalos,

el mundo es grande y Dios es nuevo.

Algo tendrás que hacer ¡oh duro! antes

de morir cuando no te has muerto ...

Déjales la satisfacción cumplida

de saber que eso

no ha sido

culpa de ellos

déjalos que se pierdan de tu vista

y de tu recuerdo

piérdete de una vez y, para siempre

en el silencio

honra a tu Dios con la total ofrenda

del tranquilo silencio

encláustrate en el claustro que ya sabes

interno

y haz en ti

el silencio

también -y ante todo

paradentro.

No envidies más a los felices

a los que saben con sus anestésicos

pasar al lado del humano dolor,

mecanizados y siniestros

suscitando despegos a su paso

o haciendo iniquidades sin saberlo

y se van de este mundo, como dicen

las mamás a los niños al mecerlos:

-si eres malo ninguno te querrá-

sin que nadie quiera quererlos.

Y tú te irás y falta poco y quiera

Dios que sin hacer daño ni siquiera

a un perro.

Surgen tantos recuerdos de mi infancia

que temo

no ande la muerte cerca

-digo temo por no decir espero-

Cacé ayer una cigarra

en un pino

como en aquellos tiempos

cuando niño solito y algo chúcaro

andaba al sol y al céfiro

como en el montecito

de mi pueblo

o cuando bandeaba

de oído y sin solfeo

la marcha número uno de Spreáffico

clarinete primero

en los días de campo

del colegio

y veo el rostro de mi madre

y el día en que besé a mi padre muerto

y me asaltan congojas infantiles

del niño que en lo oscuro tiene miedo

y un ansia inexplicable

de echarme en un regazo inmenso...

Bien: éstos son romanticismos

y no son ni siquiera versos.

¿Existirá el regazo? Es muy probable

yo así lo creo.

Nunca lo he visto y

tengo sueño.

¿Sueño? Y aún a ratos

tengo

lo que es más raro

sueños ...


LEONARDO CASTELLANI
1948


S. RACHMANINOV Prélude in B minor, Op. 32 No. 10 (1910)
Zoltán Kocsis (piano)

21.5.11

MATINEE

No podría asegurar qué momento del día transcurre.
Bajo la luz artificial del velador la finitud se experimenta más penosa todavía que antes del diagnóstico.
Ella deja que otros sean seducidos por la gran ficción aristotélica (el justo medio), porque sabe que el Juego siempre consistió en medirse por cualquiera de los dos extremos. Péndulo, el Vaivén de la Vida.
Nadie le advirtió sobre la letalidad del sopor -ese paso previo al Coma Profundo, a la somnolencia destructiva de la que huyó sin razones, pero presintiéndolo. Extraña al insomnio, su compañero desentrañador de acertijos.
La soledad no es un problema sino su consejera. El enemigo a liquidar es el horror vacui extendido a través de las redes sociales, las celadas de lo inútil, los múltiples travestismos del pecado. Pero nada tan invasivo como el resentimiento o la ignorancia.

Ahora todo es viscoso, pesado, sofocante (como la perturbadora fecundidad de la selva); y arrastra una angustia ajena y amada por callejuelas sin remake.


29.4.11

FLUVIAL (octogésimo)

En recuerdo de Mariano G. Gómez,
que caminó el calvario del Salado sin perder su alegría bondadosa,
y partió muy joven a ocupar su lugar en la casa de Aquel que conoce el corazón de cada hombre.

(...)
Helos ahí, con ese acero de los hierros secretos y de los carbones secretos,
sobre el “punto de angustia, inefable y absurdo”, del minuto sin salida...

Y helos ahí, en la grande, en la gran salida que hallarán,
con ese acero alineado, guay, con los demás, para la jornada sin fin,
en la columna que irá, enorme, hasta el otro lado de la estrella:
zarza en marcha esta vez, desde sí misma ardiendo “sobre un aire de acordeón...”

PUEBLO COSTERO [fragmento final]



NO, NO ES POSIBLE...

No, no es posible.
Hermanos nuestros tiritan aquí, cerca, bajo la lluvia.

¡Fuera la delicia del fuego, con Proust entre las manos,
y el paisaje alejado como una melodía
bajo la llovizna
en el atardecer perdido del campo!

Fuera, fuera, Brahms flotando sobre los campos!

No la muerte mágica de la música,
ni la turbadora sutileza,
mientras bajo la lluvia
hombres sin techo y sin pan
parados en los campos,
vacilan al entrar a la noche mojada!

JUAN L. ORTIZ

23.4.11

PENITENCIAL

RETRATO DEL AYUNTAMIENTO

Los diamantes de la culpa

Los papiros de la culpa

Los pilares de la culpa

Los colores de la culpa

Las banderas de la culpa

Las gárgolas de la culpa

Las espinas de la culpa


Escuchad, dice el alcalde, escuchad a las avecillas de los bosques.

Cantan como hombres encadenados.

Leonard COHEN, de Flores para Hitler, 1964


R. SCHUMANN “Agnus Dei (choral)” Mass In C Minor Op. 147 (1852)



WILLIAM BLAKE
Christ in the Sepulchre, Guarded by Angels, 1805

La paz, después de ese Único instante de pavorosa intimidad con Uno mismo y el Todo.

Sólo quien ha triunfado sobre la culpa, quien la ha aniquilado con el nihilismo del amor, puede descender al abismo y liberar a las almas de sus propias torpezas.
[de los misterios que nos ofrece la liturgia de Semana Santa, acaso sea éste el que siempre me ha conmovido al punto del silencio reverente]

24.3.11

DIPTICO

I. RAZÓN

Bondad y empatía ¿cuál es su misterioso origen? Porque el Dolor es anterior al hecho, a la experiencia; no respeta ninguna ley de la genética, no es una herencia que le resulte cómoda a la mayoría de los hombres.

Pero yo pienso que existe una memoria del Dolor destinada a los sensibles: cuando devotamente es invocada se implanta en el interior de esas almas, anegándolas con su sabiduría. Así, el paso "súbito y ligero" del Dolor hace nido en el mundo a través de ellas. Y por esta aristocracia del sufrimiento el mundo queda santificado.

WORDS

Axes after whose stroke the wood rings,

And the echoes!

Echoes travelling

Off from the centre like horses.

The sap

Wells like tears, like the

Water striving

To re-establish its mirror

Over the rock

That drops and turns,

A white skull,

Eaten by weedy greens.

Years later I

Encounter them on the road.

Words dry and riderless,

The indefatigable hoof-taps.

While

From the bottom of the pool, fixed stars

Govern a life.

SYLVIA PLATH, Ariel (1º de febrero de 1963)



II. CONDICIONANTE

Te ofrendaría el Paraíso con cada exhalación, rey de mis días


si no fuera por esta maldita inextirpable vulnerabilidad

19.3.11

AMNESIA DE ESTRELLAS

ALFRED SISLEY
The Wave, Lady's Cove, Langland Bay (1897)

No quieras retar al Hacedor desde tu impertinencia. El universo funciona así como está, las valoraciones estorban (al menos, en noche de miércoles de ceniza). Pero qué pronto olvidamos la clarividencia de los sueños; nuestras apetencias se pierden en la arena de los esfuerzos (oh, Deber), cuando amanece el imperio de la mediocridad (oh, Moral que señalas mi esclavitud). ¿Será por eso que lloramos letanías a la vista de un meteoro? La voluntad moja sus alas mientras un claro de luna, para después templarse.
Las emociones callan si el cielo fosforece. El tiempo solar ejecuta su inobjetable justicia. Mas no todo está perdido. Hay algunos capaces de restauración (los vigías de lo misterioso): apasionados por las nubes, arquitectos de lejanías, caballeros de raigambre impresionista.

MANUEL DE FALLA
Noches en los jardines de España (1915)
2. Danza lejana