4.2.09

EGOPATHOS


Albergue fui de druidas. Los ascetas,
en mis troncos de crústula rugada,
infligieron su frente macerada
y colgaron sus harpas los profetas.

JOSEPH TURNER Rain, Steam and Speed 1844

El empeño anida en las intermitentes fases de mi alma
es una cogitación caracoleada,
pálpito de doncella absorta.
Y hallo que cada vez que el columpio (la savia) alcanza los extremos de su vacilar
yo me consagro a lo huidizo -soy hermeneuta de mis brasas-
Un dios lugar, invisible innombrable es mi criptónimo
el corazón de la suavidad redacta su testamento en mí
con tiza y rosáceos óleos.

Vibro en empatías,
me quiebro en rozamientos silenciosos.

J. S. BACH Sonata para flauta y clave en Mi bemol Mayor 2do. Movimiento, 1736

Un clavecín etéreo (gasa y cristal) acompaña mis recitativos,

los disuelve en moléculas de trinos.
Suena esta voz a empaste impulsivo y nostálgico -la textura de los sueños no manifestados


hay que animarse al trago brumoso para saciarse de luz
*simulacro oráculo*

Ahí, convulsa.
En todo y en nada.


JOSEPH TURNER Norham Castle, Sunrise 1845

Y, en tremenda ocasión, el errabundo
viento espantado suspendió su vuelo,
al escuchar de mi interior profundo

brotar, con infinito desconsuelo,

la más grande oración que desde el mundo

se ha alzado hasta las cúpulas del cielo.

MANUEL J. OTHON La Noche Rústica de Walpurguis, 1897

3 comentarios:

La que vuela dijo...

¿LAS OYES...?

¿Las oyes cómo piden realidades,
ellas, desmelenadas, fieras,
ellas, las sombras que los dos forjamos
en este inmenso lecho de distancias?
Cansadas ya de infinitud, de tiempo
sin medida, de anónimo, heridas
por una gran nostalgia de materia,
piden límites, días, nombres.
No pueden
vivir así ya más; están al borde
del morir de las sombras que es la nada.
Acude, ven conmigo.
Tiende tus manos, tiéndeles tu cuerpo.
Los dos les buscaremos
un color, una fecha, un pecho, un sol.
Que descansen en ti, se tú su carne.
¡Se calmará su enorme ansia errante,
mientras las estrechamos
ávidamente entre los cuerpos nuestros
donde encuentran su pasto y su reposo.
Adormirán al fin en nuestro sueño
abrazado, abrazadas. Y así luego,
al separarnos, al nutrirnos sólo
de sombras, entre lejos,
ellas
tendrán recuerdos ya, tendrán pasado
de carne y hueso,
el tiempo que vivieron en nosotros.
Y su afanoso sueño
de sombras, otra vez, será el retorno
a esta corporeidad mortal y rosa
donde el amor inventa su infinito.

Pedro Salinas


(Llega el abrazo cálido, corpóreo de las almas. Gracias, gracias, gracias..., Gisofania)

GISOFANIA dijo...

Gracias a vos, gracias a vos.

Tu Salinas déjome hechizada. En los resquicios sincréticos de mi espíritu también España se mueve con donaire...

german dijo...

CON QUIEN SE MUEVE?