Sí.
Escríbeme.
Que tus palabras atraviesen cada insurgente recodo de mi alma, moldeándola en la dicha de lo imperecedero.
A fin de que las ruinas resplandezcan de milagro.
Y sea nuestra epifanía.
Volteretas del alma. Paisajes. La encantadora correspondencia de las cosas.
Hoy he de hacerle caso a la intuición.
El quehacer reconstructivo ha llegado a su término.
Ceden los cimientos bajo el peso de las deserciones, del descuido, de la estrechez, del pavor, de los cretinismos.
La Voluntad de un Rey se ha posado sobre sus femeninos pudores, desgarrándola de eternidad. Ha de volver ella cada noche a las profundidades, anhelante de iluminación.
HAMACAS AL RÍO El canto de las sirenas
TAKERIA
Frente a nosotros,
como una fila de velas encendidas,
-radiantes, cálidas y vivas-
están los días del futuro.
Inusitadas en estos tiempos de sobrevaluación erótica y ensalzamientos afectivos.
Imprescindibles cuando arrecian las carencias y mandan los omnipotentes vacíos.
Nadie pierde sino lo que no tiene y no ha tenido nunca. Y acaso el amor sea sólo un nombre o un relato ajeno bien ajeno, intraducible.
Hay desgarraduras atractivas, narcisismos embelesadores, asperezas cautivantes. No los míos.